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CARTA DEL SECRETARIO NACIONAL DE DCID

CARTA DEL SECRETARIO NACIONAL DE DCID

Apreciados amigos de DCID:

          El día 17 de marzo de 2021 se han cumplido seis años desde la fecha en que la Comisión Promotora firmó el Acta Fundacional del Partido con la ilusión de ofrecer a nuestros compatriotas un proyecto distinto de los que hasta esa fecha habían surgido en el panorama político español. Eso mismo afirman los demás partidos, pero la credibilidad de sus intenciones está en entredicho ante los hechos que han protagonizado en los casi 44 años transcurridos desde las primeras elecciones generales del actual Régimen, que tuvieron lugar el día 15 de junio de 1977. No obstante, puedo asegurar que quienes hoy nos mantenemos fieles al Ideario Programático y al Código Ético de DCID siempre hemos intentado construir una alternativa alejada del estigma representado por la frustrante partidocracia que impera desde entonces.

          Deseábamos sinceramente, y seguimos deseándolo, que las personas integradas en la estructura de DCID provinieran de la sociedad civil y no hubieran ocupado nunca, ni ocupen en la actualidad, cargos en las distintas instituciones políticas representativas para que no estén contaminados por los vicios tradicionales en que han incurrido y siguen incurriendo los dirigentes de los partidos que alcanzaron significativas cuotas de poder en esas instituciones. Falta de democracia interna, carencia de principios éticos, comportamientos corruptos, mendacidad, soberbia, personalismo, actitudes egoístas y tantos otros defectos que, al estar demasiado extendidos, han conducido al desprestigio colectivo de lo que se ha dado el llamar la casta política.

          En estos años surgieron varias formaciones que decían perseguir la regeneración de la política española y prometían acabar con los privilegios de esa casta que se creía intocable. Pero, en definitiva, sus comportamientos han demostrado que sus creadores también forman parte de la misma casta que los dirigentes de los partidos cuyos actos criticaban y, además, unen a los vicios de aquéllos una lacra más peligrosa todavía: la incompetencia, la ineficacia y, en algunos casos, el afán destructor contra la Nación Española.

          Diversas complicaciones de carácter general y algunas de índole personal hicieron que el proyecto encallara tras el infructuoso intento de unir a los múltiples partidos que manifestaban tener los mismos objetivos que DCID, bien fuese en una única organización, lo que hubiera sido más deseable, bien mediante una coalición electoral. Incluso llegamos a redactar los documentos unificadores para ambos supuestos y empezaron a debatirse en reuniones que a ese efecto convocamos en Madrid, Valencia y Albacete, pero los personalismos de la mayoría de los dirigentes de los otros partidos y su total falta de generosidad, colocando sus intereses subjetivos por encima de los de España, dieron al traste con la posibilidad de alcanzar acuerdos positivos.

          Tras ese dilatado período, los miembros activos del Consejo Político y de la Ejecutiva Nacional nos dedicamos a formular múltiples denuncias que, en gran medida, se encuentran publicadas en la primera página Web  www.derechociudadanoadecidir.es.

          En la corta historia de DCID hay numerosos ejemplos de acciones que han supuesto un hito de cierta importancia (denuncias contra Arturo Más, contra varios ministros de los sucesivos gobiernos de Rodríguez Zapatero, contra algunos presidentes de Comunidades Autónomas y alcaldes, cinco cartas al Rey de España, colaboración con la Plataforma Elecciones Transparentes y la Asociación Plataforma Elecciones Transparentes, interposición de recursos contra la adjudicación a INDRA de la transmisión telemática de datos en las Elecciones Generales del 10 de noviembre de 2019, denuncia contra Fernando Simón por crímenes de lesa humanidad y genocidio, …) El único problema es que no conseguíamos el necesario eco en los medios de comunicación social y las redes y eso es primordial para dar a conocer la realidad de DCID.

          En el pasado reciente hemos sufrido muchas crisis de naturaleza política, social, económica y ética, pero nunca alcanzaron la gravedad de la actual.

          Los negros nubarrones del globalismo se ciernen sobre nuestro Planeta, y muy concretamente sobre España, que ha sido elegida (por quienes quieren imponer ese nuevo orden mundial y erigirse en los tiranos de un gobierno único) como campo de experimentación para estudiar la respuesta de su población al recorte de libertades básicas en un Estado de Derecho y la sistemática y ostensible violación de todos los derechos fundamentales.

          El cáncer del sometimiento a sus malignos dictados se ha extendido por gran parte del cuerpo social español y la metástasis alcanza a las instituciones más valoradas antaño, de forma que la Patria que conocimos y amamos corre el peligro de ser desmembrada para siempre.

          Pero es en estos momentos difíciles cuando más empeño debemos poner en la defensa de los valores que un día hicieron brillar a España con luz propia hasta erigirse en defensora de los derechos humanos y garante de nuestra civilización. Sin contar con que deberá recuperarse e incluso superarse la potencia económica que un día llegó a alcanzar. Todo eso no se lo perdonan sus eternos enemigos internos y externos que han vuelto con más fuerza que nunca para asestar el golpe definitivo, ante la pasividad suicida de muchos de nuestros compatriotas.

          Para conseguir dicho propósito es necesaria la contribución de todos cuantos piensan y sienten como quienes hoy estamos integrados en DCID y, por eso, os invitamos a participar activamente en sus actividades sea como afiliados, simpatizantes o aspirantes, pero sobre todo como militantes, siempre dispuestos al sacrificio personal que merece la tarea de salvar España de los depredadores que quieren devorarla. DCID es vuestra casa y de vosotros depende el futuro.

          Si la sociedad civil percibe que DCID lo forman personas que provienen de su mismo medio y que nuestra común pretensión no es otra que rendir un servicio real en defensa de los intereses de cuantos la componen sin esperar nada a cambio, el éxito puede estar asegurado. Hay que aprovechar las actuales posibilidades que proporcionan los contactos con algunos medios y el apoyo de divulgadores cuyos programas tienen gran difusión para despertar la conciencia de quienes nos escuchen y captar su atención hacia el atractivo proyecto que representa DCID. Sin pausa, pero sin prisas, como suele decirse en el argot popular. Cualquier paso en falso puede hacer que se desmorone el edificio que tanto está costando construir.

          Es preciso que estemos atentos a lo que la mayoría de nuestros conciudadanos esperan de una organización que no se deja corromper por el entorno putrefacto que rodea la acción política de los actuales partidos en liza.

          Aquí os esperamos con los brazos abiertos y el corazón lleno de esperanza para lograr juntos ese noble propósito, sin más disciplina de voto que el respeto a los principios que inspiraron la creación de DCID y se plasman en su Código Ético, su Ideario Programático, su Manifiesto y sus Estatutos.

          El fin pretendido por los que promovimos la creación de DCID no era ocupar cargos en las estructuras del Estado sino instruir y preparar a los más capaces para acceder a ellos con el espíritu de entrega y de servicio que mueve a las personas decentes. Solo se pide a cuantos os suméis a sus filas que creáis en el proyecto y sepáis defenderlo con ahínco para contagiar con vuestro ejemplo a quienes contemplen esa actuación desinteresada y entusiasta.

          Cuando se superen una serie de dificultades de índole administrativo y técnico, derivadas del largo período de inactividad, estaremos preparados para reanudar la lucha contra los enemigos de España en pro de la VERDAD, la JUSTICIA y la consolidación de una DEMOCRACIA REAL (que es la DIRECTA) alejada del actual remedo que la partidocracia nos ofrece.

          Por, para y con España. ¡VIVA ESPAÑA!

          Ignacio Vargas Pineda

          Secretario Nacional de

          Derecho Ciudadano a Decidir

          DCID – El Partido del Siglo XXI

          www.derechociudadanoadecidir.es

          www.decid.es

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