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COGITATIO

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SER HUMANO PENSANDOPensar es la mejor vacuna contra el adoctrinamiento de los totalitarismos

COGITATIO

Reflexionando, he llegado a la conclusión que esta y no otra ha sido mi verdadera profesión, mi auténtico trabajo, del que me siento muy orgulloso, todos los días de mi ya dilatada vida…y sigo en ello: soy y me siento “cogitor”.

Quizá os preguntéis a que viene esto, o qué os importa mi profesión, pero todo en esta vida esta imbricado entre sí, y nadie, repito, nadie es una isla entre sus semejantes.

Me siento “cogitor”, porque “soy”, no sólo existo…esto último no tiene mérito alguno… todos existimos, pero… ¿cuántos “somos”?

ESTATUA DE DESCARTESMonumento erigido en honor de René Descartes en la localidad francesa de Descartes (antes denominada La Haye) (*)

Dios, la Providencia, la Naturaleza, me premiaron con un cerebro capaz de discernir, de separar el trigo de la paja, de decidir por mí mismo…y me he equivocado muchas, muchísimas veces, pero también he acertado muchas otras…La vida es así, tiene muchos colores y muchas probabilidades de hacerte errar.

Estamos ahora en una situación de alto riesgo, no solo en nuestro pequeño grupo, todavía en ciernes, diminuto cigoto que aún no sabemos si llegará a término o se malogrará, sino también en nuestra Patria. Nunca he sido ni patrioterista ni catastrofista, pero los nubarrones se extienden con la aquiesciencia de muchos indoctos, simples, acerebrados, adoctrinados…

Se nos presenta un panorama difuso, neblinoso, tenebroso acaso, cuando el pueblo soberano, el ÚNICO soberano, es incapaz de distinguir la mentira de la verdad y por ello, con el marchamo de “indignados”, son capaces de arrojarse, sin pensar, en brazos del “ouroboros”, la serpiente que destruyéndose a sí misma, los destruirá también a ellos. Todo para impedir el gobierno de los que creen corruptos, siéndolo aún más los que los azuzan.

OUROBOROS

Semánticamente, aunque pueda parecerlo por similitud, Podemos no viene de “poder”, sino de “podar”. No es el primer tiempo del plural del presente de indicativo del verbo poder “nosotros podemos”: “Yo puedo, tu puedes, él puede, nosotros PODEMOS, vosotros podéis, ellos pueden” Es el primer tiempo del plural del subjuntivo del verbo podar, “nosotros podemos”: “Yo pode, tú podes, él pode, nosotros podemos, vosotros podéis, ellos poden”. Realmente, al tratarse del subjuntivo, aunque en España no se usa, sería: “Que yo pode, que tú podes, que él pode, que nosotros PODEMOS, que vosotros podéis, que ellos poden”. Esto no tiene más que un significado: vienen a destruir, como muy bien explicó ayer Ignacio Vargas Pineda, nuestro Secretario Nacional, en su magnífico artículo “¿Se tocan los extremos?, publicado en nuestra Web y que, supongo, habréis leído.

No debemos perder el tiempo en fruslerías. Debemos dedicarnos a la formación urgente de un único partido (coalición en sus inicios), que le permita llegar a conquistar el Gobierno de España, cueste cuatro, ocho, doce o dieciséis años. Rehaciendo lo que en estos últimos treinta y ocho años se ha destruido; comenzando por la Enseñanza, madre de todas las batallas, según la poco acertada frase del ejecutado dictador de Iraq, Saddam Hussein, pero que aquí, y en este contexto, es absolutamente descriptiva. El resto “va de soie”, tal que dirían los galos.

Pensemos, como he repetido hasta la saciedad en muchos artículos, parafraseando a William Shakespeare, que “el pasado solo es el prólogo”.

ESCRIBAMOS DE UNA VEZ EL LIBRO DE LA HISTORIA DE NUESTRA ESPAÑA.

José Roberto Roca Torregrosa

Presidente Nacional de

DERECHO CIUDADANO A DECIDIR

DCID – El Partido del siglo XXI

EL PENSADOR DE RODINReproducción de “El pensador”, obra del escultor francés François-Auguste-René Rodin
 

(*) René Descartes, también conocido por Renatus Cartesius, fue un filósofo y matemático francés nacido en 1596 y fallecido (posiblemente víctima de un premeditado envenenamiento por arsénico) en 1650. En su principal obra titulada “Discurso del método para dirigir bien la razón y hallar la verdad en las cienciasse recoge la famosa sentencia: “Je pense, donc ju suis”, que en latín se escribe “Cogito ergo sum”. Al español suele traducirse por “Pienso, luego existo”, aunque la versión literal es “Pienso, por lo tanto, existo”.