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¿LLORAN LOS COCODRILOS? ¿RÍEN LAS HIENAS?

BARREDA CON AIDO Y PAJINJosé María Barreda Fontes, un político de la camada de José Bono Martínez, que públicamente también se declara católico practicante, sonriendo entre dos acérrimas defensoras del aborto libre.

¿LLORAN LOS COCODRILOS? ¿RÍEN LAS HIENAS?

Si algo duele verdaderamente en nuestro mundo actual es el sangrante relativismo que, día a día, nos invade. Es también sangrante, por no usar otra palabra mucho más dura, el poco aprecio que damos a la vida: ancianos arrinconados en sucias y desatendidas “residencias”, esperando la muerte en sillones desvencijados, olvidados, o casi, hasta por sus propios hijos; jóvenes, y no tan jóvenes, dolorosamente consumidos por las innumerables drogas a su alcance, cuando no practicando “juegos” peligrosos a menudo mortales (balconning, por ejemplo); niños maltratados, golpeados, abusados, MATADOS antes de nacer. “Leyes” que protegen solo al “diferente” y penalizan al hombre y a la mujer enteros y decentes. “Leyes” que sancionan que MATAR al nonato no es delito, pero sí lo es propinarle una patada a un perro.

En DERECHO CIUDADANO A DECIDIR (DCID) defendemos la vida, desde el mismo momento de la concepción, es decir, desde el momento de la unión del óvulo con el espermatozoide “ganador”, porque ahí ya hay vida, hay un minúsculo ser humano que merece vivir, y nadie en el mundo tiene derecho a truncar esa vida.

La procreación es Ley de Vida, y para eso hemos nacido, “naced, creced y multiplicaos”, y esta multiplicación es hoy absoluta y rigurosamente necesaria. En nuestro País, España, la natalidad es la más baja del mundo caucásico: únicamente 1,6 hijos por matrimonio. ¡Hasta los fríos países escandinavos son más reproductores que nosotros!

Es imprescindible, como propone DCID, fomentar la natalidad, con las necesarias ayudas a los jóvenes padres, pero también lo es el reducir el número de abortos no solo con las ayudas a las madres, que propugnamos, sino también con apoyo educativo y formativo.

En nuestro Programa destacan dichas propuestas, de forma prioritaria; pero, para conseguirlo, es necesario implantar un sistema de Enseñanza, Formación y Educación que estimule la natalidad y, al propio tiempo, haga ver claramente que MATAR a un no nacido no es un derecho. Es un asesinato sin atenuantes, del que, curiosamente, no son totalmente culpables los actores, sino también los gobiernos que han promulgado leyes en contra del sentido común, cediendo a las presiones de colectivos soezmente interesados en desintegrar a la sociedad. Mirad a vuestro alrededor y los conoceréis de inmediato: son las hienas que ríen y que defecan sobre los valores humanos, amparados por cocodrilos llorones con escaño que no quieren perder.

HIENAS Y COCODRILOS POLITICOS

Pero no olvidemos que las lágrimas de los cocodrilos se producen porque los lagrimales y las glándulas salivares están muy próximas y, al comer, se auto estimulan y, también ocurre, cuando están fuera del agua, para humedecer sus ojos resecos.

Los cocodrilos NO lloran.

Y las hienas NO ríen, sólo emiten un alarido de aviso.

Las hienas humanas tampoco ríen…simplemente se trata de una macabra mueca de placer al eliminar la carga no deseada de sus malditos vientres, porque ellas, y ellos, solo han pensado en la cópula y saben que sus consecuencias serán eliminadas en una clínica de la Seguridad Social, pagada por nosotros.

COCODRILO LLORONAlgunos individuos que se lucran con el negocio de la promoción y práctica del aborto “lloran” hipócritamente en público exteriorizando una falsa compasión hacia las víctimas de sus abyectas prácticas

Mientras tanto, en la misma Seguridad Social, que también realiza operaciones de cambios de sexo, eliminando un pene para construir una vagina, o al revés, y que también pagamos nosotros, no hay servicio completo de Odontología, solo hay para un simple “sacamuelas”, no hay ortodoncias, ortoprótesis, eliminación de caries, empastes salvadores de sus destructivos efectos, ni siquiera desvitalizaciones… Para eso has de pagarte un dentista privado o caer en una de esas gigantescas mafias llamadas “clínicas dentales”, esparcidas por todo el país, y que se anuncian en televisión, cobrando unos precios abusivos a los que nadie pone coto. Únicamente cuando se descubre el engaño, pero el dinero ya voló.

Es el tiempo que vivimos y que DERECHO CIUDADANO A DECIDIR (DCID) denuncia y denunciará una y otra vez.

Cierto es que en el reino de los animales llamados irracionales LOS COCODRILOS NO LLORAN Y LAS HIENAS NO RÍEN, pero entre la especie humana LAS “HIENAS” SE RIEN DE SUS VÍCTIMAS Y LOS “COCODRILOS” lloran farisaicamente sin mover ni un dedo por ellas.

POLITICOS RESPONSABLESContra esos individuos hay que actuar implacablemente pues son una vergüenza que ensucia cuanto entra en contacto con ellos y corrompe la convivencia.
 

José Roberto Roca Torregrosa

Presidente Nacional de

DERECHO CIUDADANO A DECIDIR

DCID – El Partido del siglo XXI